¿Por qué sube y baja el precio de la luz?

viernes 08 ago 2025

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En la Argentina, el precio de la electricidad es un tema que genera dudas, malestar y muchas veces enojo. ¿Por qué la factura cambia tanto de un mes a otro? ¿A qué se deben esos aumentos que parecen llegar sin aviso? Lo cierto es que el valor que pagamos por la luz no es arbitrario: responde a una serie de factores económicos, políticos y sociales que impactan directamente en nuestro bolsillo.

Desde el costo de generación hasta la política de subsidios, pasando por la estacionalidad del consumo y la variación del dólar, todo influye en la tarifa eléctrica. Entender estos elementos no solo ayuda a comprender lo que pagamos, sino que también nos permite tomar decisiones más inteligentes sobre nuestro consumo y cuidado del hogar.

Además, en tiempos de inflación y ajustes constantes, tener el control de nuestros gastos se vuelve clave. Y no solo con la luz: podés optimizar tu presupuesto familiar eligiendo bien tu cobertura médica. Compará seguros de salud y encontrá opciones que te permitan ahorrar sin resignar calidad de atención para vos y tu familia.

El costo de la electricidad: ¿qué estás pagando realmente?

Pocas veces se explica con claridad que el valor que pagamos en la factura eléctrica no es solamente el precio de la energía. La tarifa se compone de tres grandes bloques: generación, transporte y distribución. Cada una de estas etapas tiene costos propios, regulaciones específicas y márgenes de ganancia para las empresas involucradas.

En el caso argentino, el costo real de generación eléctrica suele estar subsidiado, lo que significa que el Estado cubre una parte importante del precio para que el usuario final no pague la totalidad. Pero este esquema depende de las decisiones políticas del momento, por lo que puede cambiar con cada gestión.

Además, se suman los impuestos y tasas locales, que pueden representar entre un 20% y un 35% del total de la factura, según el distrito. Esto genera distorsiones entre provincias y hasta dentro del mismo AMBA.

Factores que componen la tarifa

  • Generación: el costo de producir la energía, que depende de si se usan fuentes renovables, gas, petróleo u otros combustibles.
  • Transporte: el traslado de esa energía desde las centrales a las ciudades.
  • Distribución: el servicio que prestan empresas como Edesur o Edenor para llevar la electricidad a los hogares.

Subsidios y segmentación de tarifas

Desde 2022, el Gobierno implementó un esquema de segmentación de subsidios según niveles de ingreso (N1, N2 y N3), lo que busca que quienes más tienen paguen la tarifa plena. Sin embargo, muchos usuarios aún no están correctamente segmentados o desconocen en qué grupo están.

Además, la Ley 27.443 de Régimen de Distribución de Energía Eléctrica establece los criterios para los subsidios y su aplicación, aunque su implementación práctica suele ser despareja.

Influencia del precio del dólar y la inflación

La energía en Argentina no escapa a la lógica económica general: si sube el dólar o hay inflación, los costos se disparan y eso repercute en las tarifas.

El dólar como referencia clave

Muchos de los contratos de generación eléctrica están dolarizados. Esto significa que aunque paguemos en pesos, el costo que se le reconoce a las empresas está atado a la cotización del dólar. En momentos de devaluación o saltos cambiarios, las diferencias se trasladan al usuario o al Estado a través de mayores subsidios.

Además, la importación de gas o energía desde países vecinos (como Bolivia o Brasil) se paga también en dólares, encareciendo aún más el sistema.

Inflación y actualización de precios

La inflación golpea todos los eslabones de la cadena energética: desde el mantenimiento de redes hasta los salarios del personal técnico. Por eso, las distribuidoras suelen solicitar aumentos periódicos ante el ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad), que luego deben ser aprobados por el Gobierno.

En años electorales o de crisis, muchas veces se congelan tarifas, lo que genera un desfasaje que luego se ajusta con fuertes aumentos.

La estacionalidad y el consumo

¿Notaste que pagás más en invierno o verano? Eso se debe a la estacionalidad del consumo. En los meses de más calor o más frío, usamos más electrodomésticos para climatizar, y eso dispara la demanda eléctrica.

¿Por qué pagás más en invierno o verano?

El uso de aires acondicionados, estufas eléctricas y caloventores incrementa notablemente el consumo. Además, en algunos hogares con tarifa social o de consumo limitado, al superar ciertos topes, se pierde el beneficio del subsidio parcial y se empieza a pagar tarifa plena por el exceso.

Consumos pico y penalidades

El sistema también penaliza los “picos de consumo”. Si superás el límite establecido en tu categoría, pagás una tarifa mayor por cada kilovatio extra. Esto busca desalentar el derroche de energía y equilibrar la red en momentos de alta demanda.

Cambios en la política energética

La política energética de cada gobierno impacta directamente en las tarifas y el modelo de subsidios. Las decisiones de inversión, renegociación de contratos y apertura del mercado eléctrico generan consecuencias a corto y largo plazo.

Decisiones del Gobierno de turno

Algunos gobiernos optan por congelar tarifas y aumentar los subsidios para evitar el impacto social. Otros prefieren sincerar los precios, quitando progresivamente los subsidios. Estas decisiones se reflejan rápidamente en el monto de las facturas.

Por ejemplo, durante 2024, el Gobierno nacional anunció un recorte progresivo de subsidios para los niveles N1 y N3, en el marco del acuerdo con el FMI y como parte de un programa de orden fiscal.

Acuerdos internacionales y deuda energética

Argentina mantiene compromisos con organismos internacionales y acreedores del sector energético. En muchos casos, el cumplimiento de estos acuerdos implica ajustar tarifas para reducir el déficit fiscal. Además, la deuda con CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) por parte de algunas distribuidoras también influye en la fijación de precios.

¿Qué podés hacer como usuario?

Más allá de las decisiones macroeconómicas, como usuarios tenemos cierto margen de acción. Informarse, reducir el consumo innecesario y entender la factura puede marcar la diferencia mes a mes.

Medidas para cuidar el consumo

  • Reemplazá focos tradicionales por LED.
  • Desenchufá cargadores y electrodomésticos que no estés usando.
  • Usá el aire acondicionado a 24°C.
  • Aprovechá la luz natural.

Estas acciones, aunque parezcan mínimas, pueden representar entre un 10% y un 30% de ahorro mensual, según el ENRE.

Cómo leer y entender tu factura

En la factura eléctrica figuran datos clave: tu categoría, el nivel de segmentación, el consumo en kilovatios, los topes y los cargos. Revisala con atención y, si algo no cierra, podés hacer un reclamo en tu distribuidora o en la web del ENRE.

Además, conocer tus derechos como usuario te permite exigir información clara y condiciones justas. Y si querés cuidar aún más tu economía familiar, además de optimizar tu consumo eléctrico, podés comparar seguros de salud y elegir la cobertura más adecuada para proteger a los tuyos sin gastar de más.