Cómo afecta la reunificación de deudas a tu hipoteca: ventajas, riesgos y alternativas

lunes 18 ago 2025

Image

Si tenés varios préstamos personales, saldos en tarjetas de crédito y además una hipoteca activa, es probable que la suma de cuotas mensuales te esté complicando llegar a fin de mes. En ese escenario, muchas personas recurren a la reunificación de deudas, que permite juntar todo en un solo crédito a más largo plazo. Pero ¿qué pasa cuando entra en juego la hipoteca? ¿Es una salida real o un riesgo disfrazado? Antes de decidirte, te conviene comparar hipotecas y opciones en nuestro comparador online.

¿Qué es la reunificación de deudas?

La reunificación de deudas es un mecanismo financiero que consiste en unificar todos los créditos y préstamos pendientes en uno solo. Generalmente se busca una única cuota mensual, con un interés más bajo y un plazo mayor.

En la práctica, el nuevo crédito suele adoptar la forma de una hipoteca nueva o la ampliación de la ya existente, en la que se incorporan:

  • La hipoteca original.
  • Préstamos personales.
  • Créditos al consumo.
  • Saldos de tarjetas de crédito.
  • Otras deudas pendientes.

¿Cómo se integra la hipoteca en el proceso?

Cuando se incluye la hipoteca, el banco o la financiera suele ofrecer una nueva hipoteca ampliada que agrupa todo. Esto implica hipotecar tu vivienda como garantía por el monto total. Los efectos más comunes son:

  • Una cuota mensual más baja al estirar el plazo de devolución.
  • Un capital mayor, ya que se suman deudas que antes no estaban hipotecadas.
  • Más intereses acumulados en el largo plazo, aunque pagues menos por mes.

Ventajas de la reunificación con hipoteca

  • Cuota mensual más accesible: alivia el bolsillo en el corto plazo.
  • Simplificación administrativa: un solo pago y un único prestamista.
  • Menos presión financiera: útil si estás al borde del atraso en los pagos.
  • Posibilidad de mejorar condiciones: si conseguís un interés más bajo.

Riesgos y desventajas

  • Mayor costo total: al alargar el plazo, terminás pagando muchos más intereses.
  • Deuda personal que pasa a ser hipotecaria: más barata en tasa, pero arriesgás tu casa.
  • Gastos adicionales: escribanía, registro, tasación, comisiones de apertura.
  • Acceso limitado: si estás muy endeudado, difícil que te aprueben sin un buen aval.

En algunos casos aparecen intermediarios financieros no bancarios que cobran comisiones altas o imponen cláusulas poco transparentes.

¿Es siempre recomendable?

No en todos los casos. La reunificación de deudas con hipoteca solo conviene cuando:

  • Tenés ingresos estables.
  • Necesitás bajar la cuota a corto plazo pero con un horizonte de estabilidad.
  • Tenés en claro el costo total de la operación.
  • Evitás productos con condiciones abusivas.

De lo contrario, puede convertirse en una solución aparente que termine agravando la deuda.

Alternativas a la reunificación de deudas

  • Cancelar anticipadamente préstamos chicos con ahorros y eliminar cuotas.
  • Renegociar condiciones con cada entidad: plazos, intereses o períodos de gracia.
  • Hacer una subrogación y cambiar la hipoteca por otra con mejores condiciones.
  • Evitar seguir tomando deuda y revisar gastos fijos mensuales.

Conclusión

Sumar tu hipoteca a una reunificación de deudas puede ayudarte a aliviar la carga mensual, pero también puede salir mucho más caro y poner en riesgo tu vivienda si no lo analizás a fondo. Antes de dar el paso, compará opciones, hacé cuentas y pedí asesoramiento. La reunificación puede ser útil, pero no es mágica: conviene solo cuando es realmente necesaria y sostenible.

Por eso, te recomendamos comparar hipotecas y alternativas en nuestro comparador online.