Falleció un ser querido y no tenía seguro ni ahorros: ¿cómo se sigue?

martes 01 jul 2025

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Perder a alguien cercano ya es durísimo, pero si encima no había dejado nada previsto, la situación se complica mucho más. En Argentina, cuando un ser querido fallece sin tener un seguro de sepelio ni ahorros disponibles, los familiares terminan cargando con un peso emocional y económico enorme.

Hoy, un servicio fúnebre básico en ciudades como Buenos Aires, Rosario o Córdoba puede rondar entre 300.000 y 800.000 pesos, según los servicios incluidos. Y a eso se le pueden sumar traslados, cremaciones o velatorios prolongados.

En muchos casos, las familias deben recurrir a préstamos, tarjetas o pedir ayuda para poder organizar una despedida digna. Para evitar esa situación, lo mejor es anticiparse: compará seguros de sepelio y encontrá una opción acorde a tu presupuesto y necesidades, de manera rápida y sin compromiso.

¿Qué hacer cuando no hay plata para el entierro?

Si no hay ahorros ni nadie que pueda afrontar los gastos, lo primero es acercarse a la municipalidad o comuna correspondiente. En general, cada municipio cuenta con un área de asistencia social que puede activar un protocolo para cubrir los servicios mínimos de sepelio.

Esto suele incluir el ataúd, el traslado y el entierro (o cremación) sin ceremonia. Es un servicio austero, sin personalización, pero garantiza una despedida respetuosa. El cuerpo puede ser enterrado en un nicho provisorio o fosa común, dependiendo de las condiciones locales.

No es lo que uno imagina para despedir a un ser querido, pero en la urgencia, puede ser la única opción. Contar con un seguro de sepelio en Argentina evita esta angustia y alivia a quienes quedan atrás.

¿El municipio puede cubrir el sepelio?

Sí. Cuando se acredita que la persona fallecida no tenía recursos, y que sus familiares tampoco pueden afrontar el gasto, el Estado tiene la responsabilidad de brindar un sepelio básico.

Este servicio suele incluir lo esencial: traslado del cuerpo, ataúd sencillo y entierro o cremación sin velorio ni ceremonia religiosa. Para acceder, es necesario presentar documentación que acredite la situación económica, como informes sociales o constancias de ANSES.

Cada ciudad tiene sus particularidades. En algunos casos, los municipios tienen acuerdos con funerarias locales para ofrecer este servicio gratuito o con costos mínimos. Pero todo se maneja bajo criterios estandarizados, sin posibilidad de elegir.

Si querés asegurarte de que tu familia tenga una despedida más personalizada y sin trámites engorrosos, compará opciones de seguros de sepelio y elegí la más adecuada para vos.

¿Y si no hay herencia? ¿Quién paga los gastos?

Si no hay seguro de sepelio ni bienes a nombre del fallecido, la carga puede recaer en los herederos legales, aunque con ciertas condiciones. Según el Código Civil argentino, los gastos funerarios deben cubrirse con los bienes que integren la herencia.

Si no hay nada para heredar, los familiares directos (hijos, pareja, padres) no están obligados a pagar de su bolsillo, salvo que hayan asumido esa responsabilidad o ya estén utilizando bienes del fallecido.

¿Hasta dónde llega la responsabilidad de la familia?

Legalmente, los familiares solo tienen que afrontar los gastos en la medida que existan bienes para hacerlo. Nadie está obligado a endeudarse ni a usar su propio dinero si la persona no dejó patrimonio. Esto es importante para evitar conflictos entre hermanos o discusiones familiares en medio del duelo.

¿A quién le toca asumir los costos?

A los herederos forzosos, siempre y cuando haya algo para heredar. Si no hay nada, no se les puede exigir el pago. Esta disposición ofrece algo de alivio en situaciones donde todo está ajustado.

¿Qué opciones hay si no hay plata?

Además del apoyo estatal, hay organizaciones como Cáritas, parroquias barriales o fundaciones comunitarias que pueden intervenir en momentos así. A veces ofrecen ataúdes, trámites gratuitos o ayudan a coordinar entierros dignos.

Si la persona murió en un hospital, una residencia o en la vía pública, la Policía o el personal de salud suelen activar el protocolo municipal, sobre todo si no hay familiares que se hagan presentes.

¿Qué dice la ley sobre los gastos funerarios?

El Código Civil argentino establece que los gastos del sepelio deben ser cubiertos con prioridad, y que deben ajustarse a la posición económica del fallecido. Es decir, el entierro no tiene que ser ostentoso, pero sí respetuoso y acorde al estilo de vida de la persona.

Si no hay bienes suficientes, los familiares no están obligados a asumir las deudas del sepelio. Esta protección está pensada para evitar abusos o que los allegados queden en una situación aún más vulnerable.

¿Qué hacen las funerarias en estos casos?

En general, las funerarias tienen acuerdos con el Estado para brindar servicios mínimos de sepelio gratuito o asistido. Esto incluye lo básico: traslado, ataúd sencillo y entierro sin ceremonia. Muchas veces, trabajan de la mano con áreas de desarrollo social para garantizar el cumplimiento del protocolo.

¿Cómo son los entierros gestionados por el municipio?

Los llamados "sepelios sociales" son sobrios y sin detalles personalizados. En general, no hay velatorio, ceremonia religiosa ni opción de elegir lugar. Los cuerpos se colocan en nichos temporales o fosas comunes, y todo se realiza bajo la supervisión del Estado.

¿Se puede usar la plata del fallecido para pagar el sepelio?

Sí. Aunque las cuentas bancarias del fallecido se bloquean al notificarse su muerte, el banco puede autorizar el uso del dinero para pagar el entierro, siempre que se presenten las facturas y el certificado de defunción.

Este mecanismo está previsto en la legislación argentina y puede ser útil cuando hay algunos ahorros en cuenta, aunque no haya seguro contratado.

¿Se puede rechazar la herencia?

Sí, totalmente. Si heredar implica hacerse cargo de deudas o gastos que no se pueden afrontar, los herederos pueden renunciar a la herencia de manera formal. Esto se hace en un juzgado o escribanía y evita comprometerse con obligaciones indeseadas.

Si querés evitar que tus seres queridos enfrenten todo esto sin herramientas ni recursos, compará seguros de sepelio y elegí la cobertura que mejor se adapte a tus posibilidades.