¿Sabés qué es la obesidad y qué tipos hay?
lunes 14 abr 2025

Cuando hablamos de obesidad, nos referimos a una acumulación excesiva de grasa en el cuerpo que puede afectar de manera negativa tu salud. Esta condición se diagnostica cuando el Índice de Masa Corporal (IMC) supera los 30 kg/m². En función de cómo se distribuye esa grasa, existen dos formas principales:
- Obesidad tipo androide o central: es la que se da sobre todo en la zona del abdomen. Suele estar relacionada con mayores riesgos de enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2.
- Obesidad tipo ginoide o periférica: se concentra en las caderas y los muslos. Es más frecuente en mujeres y conlleva un riesgo menor de padecer enfermedades crónicas.
En casos más extremos, cuando el IMC alcanza los 40 kg/m² o más, o si supera los 35 kg/m² junto a patologías asociadas, se habla de obesidad mórbida, que requiere atención médica urgente.
Cuidar tu salud no solo implica mantener un peso adecuado, también es clave protegerte económicamente ante cualquier imprevisto. Por eso, te invitamos a comparar seguros de vida y elegir el que mejor se adapte a tu realidad.
Causas más comunes de la obesidad
La obesidad no tiene una única causa. Es una combinación de varios factores. La genética puede influir en cómo tu cuerpo almacena grasa o regula el apetito. Pero también entran en juego los hábitos de alimentación: consumir muchas calorías, especialmente de productos con alto contenido en azúcares y grasas, contribuye directamente al aumento de peso.
Otro factor importante es el sedentarismo. Si no te movés lo suficiente, quemás menos calorías y eso facilita el exceso de peso. Además, las emociones y el estrés muchas veces llevan a comer de más, como una forma de calmar la ansiedad o el malestar.
Y no podemos dejar afuera las condiciones sociales y ambientales: la falta de acceso a comida saludable, la falta de tiempo, la publicidad de productos poco nutritivos, y los espacios públicos poco amigables para hacer ejercicio también tienen su peso en el asunto.
¿Cómo se nota si hay sobrepeso?
Se considera que una persona tiene sobrepeso cuando su IMC está entre 25 y 29.9 kg/m². ¿Pero cómo lo notás en tu día a día? Una de las señales más comunes es la acumulación visible de grasa, especialmente en la panza, caderas y espalda.
También podés experimentar fatiga frecuente, te puede costar hacer actividades que antes hacías sin problema (como subir escaleras o caminar unas cuadras) y puede que sudes más de lo habitual. El descanso también se ve afectado: los problemas para dormir son habituales cuando hay sobrepeso.
Y no es solo físico. El sobrepeso puede influir en cómo te sentís con vos mismo, afectando tu autoestima y tu estado emocional.

¿Qué se puede hacer para tratar la obesidad?
Tratar la obesidad es un proceso que tiene que ser constante y adaptado a cada persona. Pero hay ciertas estrategias que pueden aplicarse en general:
- Cambiar la alimentación: una dieta equilibrada, planificada por un nutricionista, es esencial para bajar de peso de forma saludable.
- Mover el cuerpo: la actividad física regular, adecuada a tus posibilidades, ayuda a gastar energía y mejorar tu estado general.
- Revisar los hábitos: contar con apoyo psicológico puede ser útil para cambiar la relación con la comida y mejorar la motivación.
- Medicación: en algunos casos, el médico puede indicar medicamentos para ayudar a controlar el peso.
- Cirugía: en personas con obesidad severa, cuando otras medidas no funcionaron, la cirugía bariátrica puede ser una alternativa.
Es fundamental seguir el tratamiento con acompañamiento profesional, ya que cada cuerpo y situación es distinta. Un plan de salud bien pensado puede mejorar tu calidad de vida y reducir riesgos a futuro.
Así como cuidar tu cuerpo es esencial, tener un respaldo económico también lo es. Entrá a Seguro de Vida y conocé las opciones disponibles para vos.
¿En qué se diferencian el sobrepeso y la obesidad?
La principal diferencia está en el grado de grasa acumulada. El sobrepeso se diagnostica cuando el IMC está entre 25 y 29.9 kg/m²; en ese caso, hay un exceso de peso, pero no necesariamente un riesgo grave para la salud. En cambio, la obesidad comienza a partir de un IMC de 30 kg/m², lo que implica una acumulación de grasa mucho más alta y con consecuencias más serias.
Es clave tener presente que la obesidad está contemplada como enfermedad preexistente en muchas pólizas. Por eso, si querés protegerte vos y a los tuyos, te recomendamos comparar seguros de vida y elegir con información lo que mejor se ajuste a tu situación.